La clave del descanso está en la almohada.

El equipo de descanso se compone de colchón y almohada, ésta última es la pieza clave para un buen descanso. Utilizar una almohada inadecuada o en malas condiciones te traerá dolores musculares y otros problemas de salud.

A continuación te damos 3 tips para el uso correcto de la almohada:

Si duermes de lado:

Tu almohada debe ocupar el espacio situado entre tu cabeza y el colchón, de tal forma que la cabeza y las cervicales estén alineadas con la columna. La almohada debe ofrecer soporte a tu cabeza, cuello, hombros y adaptarse a los contornos de tu cabeza.

Si duermes boca arriba:

Necesitarás una almohada más plana que si duermes de lado, ésta debe ofrecerte un buen soporte en tu cabeza, cuello y hombros.

Una buena almohada debe permitir que tu cabeza se hunda lo suficiente y que las cervicales se estiren ligeramente, para que tus vías respiratorias estén despejadas durante la noche, previniendo la apnea del sueño (dejar de respirar por momentos durante el sueño).

Si duermes boca abajo:

Esta posición es mala para tu columna en sí misma, pues al dormir así ejerces presión extra sobre tus cervicales. Es preferible que intentes cambiar de posición para prevenir dolores en cuello y espalda.

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